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¡Los problemas de pareja engordan!

Algunos piensan que todo el que está sobrepeso es solamente porque consume demasiada comida. ¡Nada más lejos de la verdad! Hasta tener problemas matrimoniales o de pareja le engordan.

La realidad es que nuestro cuerpo es controlado por la mente. Es principalmente a nivel mental que nosotros experimentamos el estrés que nos causa la vida. Como la mente controla al cuerpo aquello que nos afecta mentalmente termina por afectar al cuerpo. Ya se descubrió que el estrés engorda. El mecanismo exacto de cómo el estrés nos engorda está basado en la reacción hormonal que tiene nuestro cuerpo cuando nosotros experimentamos estrés. Cuando tenemos estrés nuestro cuerpo produce un exceso de la hormona llamada cortisol que es una hormona que engorda porque obliga al cuerpo a acumular grasa. De hecho, esta hormona además de engordarnos nos causa más hambre. Experimentar mucho estrés produce mucho cortisol y el mucho cortisol acumulará grasa muy en especial en nuestro abdomen (barriga) y en las caderas. La gente que sufre de mucho estrés siempre engordan en el abdomen de forma más notable que en las otras partes de su cuerpo.

Recientemente observé a mi amigo Juan C. quién venía luchando con su peso y con reducir su cintura por muchos meses y sin tener éxito. Juan C. se había forzado a hacer una dieta baja en carbohidratos, tomar mucha agua, tomar vitaminas e inclusive estaba asistiendo a un gimnasio 3 o 4 veces por semana. Sin embargo, Juan C. simplemente seguía engordando y se quejaba de que su ropa cada vez le quedaba más y más apretada. Era algo ilógico porque Juan C. estaba haciendo todo lo correcto: dieta y ejercicio. Nada parecía funcionar y Juan C. ya se mostraba medio deprimido y apático con su meta de poder adelgazar.

Transcurrieron como 2 meses sin resultados. Era desesperante lo que Juan C. estaba experimentando, mucho esfuerzo de dietas y ejercicios y ningún resultado. Un día entró a mi oficina para hablarme de un asunto distinto, los problemas con su pareja. Se le sentía agitado mientras me explicaba su frustración con la relación. Después de un rato de conversación Juan C. llegó a la conclusión de que esa relación no tenía futuro y que debía terminarla. Por un instante lo observé mucho más seguro de si mismo y de lo correcto de la decisión de terminar la relación y salir del sufrimiento que la misma le causaba.

Poco más de 2 semanas después Juan C. regresó a mi oficina, se subió la camisa y me dijo “mire como he bajado de peso”. La verdad es que quedé impresionado. Me estaba enseñando una cintura como 2 o 3 pulgadas más pequeña y realmente se le notaba que había bajado una gran cantidad de grasa.

Le pregunté ¿cómo lo lograste?. Con una amplia sonrisa me dijo “terminé con mi relación que era una pesadilla y desde entonces he bajado de peso sin mucho esfuerzo”. Me dijo “estoy tranquilo, tengo mi propio apartamento y me encanta estar en él”. Me continuó diciendo “¡Don Frank, era el estrés, no me dejaba bajar de peso!”.

En mi libro “El Poder del Metabolismo” dediqué un capítulo al tema de cómo el estrés nos engorda. Pero, admito que nunca había visto un caso tan obvio como el de mi amigo Juan C.

Así que tener la pareja incorrecta, con las discusiones y conflictos de pareja que ello trae, puede que no añada calorías a nuestra dieta. Pero, definitivamente engorda. Si no me creen pregúntenle a Juan C.

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